jueves, 17 de abril de 2014

Cosas de la infancia

Hace poco también en la docencia con la policia local, hablabamos de que los malostratos llenan de monstruos la vida de los niños, y de la misma forma en que creen en la magia creen en los monstruos.

Desde la mente es incomprensible como unos cuidadores con vínculo de sangre (paterno-materno), pueden llegar a cometer semejante delito. Es cierto que unas veces ellos mismos han sufrido malostratos en su vida, y muestran a través de los malostratos a los niños aquello que ellos mismos no tienen resuelto. Otras veces la cerrazón se ciega sobre ellos y no queda espacio para pensar en nada más.Cuando se naturaliza la violencia contra las mujeres, niños, ancianos...Los que comenten estos Delitos no ven lo que hacen, y se van dejando llevar por una corriente turbia de agua que se va ensuciando cada vez más.
Ningún golpe es oportuno, ni sano, ni justificado.

Algunos de estos casos son detectados, y los menores pasan a guarda, tutela u otras medidas bien en familia extensa, o ajena, o por la institución competente. Nunca nada podrá igualar el vínculo materno o paterno-filial, pero es cierto que cuando al poco tiempo ves que hasta el brillo de los ojos a cambiado en ese menor, llegas a la conclusión de que cualquier cambio siempre fue mejor.

Por su lado, muchos niños pasan años viviendo en esa cárcel, envueltos en el abandono,el miedo y el dolor (físico y emocional), arrastrados por el engaño de "si haces las cosas bien te vamos a querer". Pero la perfección es una ilusión, nunca llega y por tanto el supuesto "amor"  nunca está satisfecho. Por lo que es evidente asimilar que es de ley aceptar a los niños así como son.

Además aprenden desde bien pequeños a negar lo que les ocurre, así que les obligamos por un lado a ser quienes no son  y por otro lado a negar la realidad terrible que viven. En definitiva esto es enseñarles a que se nieguen y a precipitarles a una vida donde no puedan hacerse valer, ni hacer valer sus derechos por que no están educados y criados bajo los derechos de autonomia, autodeterminacón, respeto, amabilidad... y así es como se produce la compulsión a la repetición y vemos signos desde la infancia, la adolescencia, las relaciones de pareja, etc. ¿Cómo? Sexo prematuro, consumo de drogas prematuro, violencia de género, violencia entre iguales. Por tanto ni se conoce que es el buen trato entre unos y otros, ni cuales son los parámetros que rigen eso. Y lo que no se conoce, es por que no se ha aprendido , y por tanto no se puede reconocer ni poner en uso habilidades que no han sido aprendidas, ni reconocidas.

No respetamos sus gustos, les obligamos a besar, les echamos la bronca. Y no les enseñamos que sus gustos son válidos, que nunca es más importante que se coman unas espinacas por que tienen hierro, que no tienen que besar a quien no quieran cuando a lo  mejor no lo han hecho porque se sienten mal o inseguros, ¿Nunca vemos del otro lado verdad? .

Y nos dedicamos a echarles la bronca por las "cosas que hacen mal", en lugar de indicarles aquellas pautas de lo que tienen que hacer. ¿Qué sucedería? Que seriamos conscientes de que estamos obedeciendo a unos "deberias" que son producto de nuestra  mente sin ser conscientes de que son creencias adquiridas de generación en generación y que nos ayudan a distorsionar la realidad, a tener un control no real sobre las cosas. Y eso genera tensión, y esa tensión es la que hace que se pongan órdenes desde el castigo, la retirada de amor, el chantaje, las amenazas, o a la fuerza siguiendo aquello de "la letra con sangre entra". El resultado futuro es de niños inseguros, miedosos, y por tanto agresivos. Por que quien tiene miedo agrede. Niños que no saben hacer "nada", ni valerse por sí mismos, que han tenido que desconetarse de sí para obedecer a otros y desconocen cuales son sus capacidades naturales e intrinsecas.


La seguridad y la aceptación de quien es cada persona, hace que paradójicamente las personas podamos cambiar. Por que solo cuando somos aceptados así como somos podemos hacerlo. El hecho de aceptar al otro así como es, no significa que no tengamos que guiarle, sino que esa guia partirá desde la tranquilidad y el respeto profundo. Es tremendamente facil trabajar con niños en su propia transformación y cambio cuando solo nos dedicamos a guiar, sin dañarles, sin forzarles...Y esa guia es el resultado de Pautas+Respeto. Que no es otra cosa que seguridad en los vínculos y aceptación profunda de la persona. Facilitar opciones en lugar de imponer. Significa dejar de guiarnos por creencias sobre la educación y la infancia erróneas, que pasan por alto la cuestión de que cada persona es única y que pretenden que las cosas esten "bajo nuestro control" ,"en orden", "como debe ser". Pero es la revés, trabaja por estar emocionalmente disponible y todo se resolverá de manera natural. Esto es cómodo y sin tensión.Un adulto sano cuida, contiene y educa.


Ernest Hemingway dijo: "El mundo nos rompe a todos, y después muchos se vuelven más fuertes en los lugares rotos."



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