Hace muchos meses que quería escribir
sobre la espiral de negrura que experimentan las personas que han vivido
grandes traumas, personas que entran en una espiral oscura de la que intentan
salir sin conseguirlo y a veces terminan en un consumo, u otras formas
autolesivas. Personas que han sufrido alguna pérdida y pasa un tiempo
hasta que pueden reaccionar. Es una manera de ver y sentir muy dura, que puede
ser muy incapacitante y que sin los apoyos adecuados pueden estar en un riesgo
de muerte cada vez más alto. A veces estas personas intentan ser fuertes, y a
los otros esto es lo que les llega y terminan pensando que no les pasa nada, que
pueden. Otras veces ocurre que muestran abiertamente la negrura que
experimentan, y las demás personas se asustan o se van. O incluso critican y se
enfadan.
Lo
que llama la atención, es que haga lo que haga el efecto que produce es de separación.
Falta mucha conciencia y sensibilidad para comprender lo que significa. Yo siempre digo lo mismo, tanto a profesionales, familiares,amigos...Si no sabes que hacer, no opines, no hagas nada, solo no hagas más daño. Hay cosas que no son comprensibles para la mente pequeña,limitada humana. Y aunque suene crudo, es que lo entendamos o no, no es prioritario.
Muchas personas están cansadas de luchar, cansadas de fingir, de vivir polarizados mostrando lo que no sienten en un intento de mantener y pretender el rol "que se espera de ellos". Viven sumergidos en una ola de negrura que empieza con múltiples olas sentidas, que no pueden ser correctamente atendidas por que nadie nos ha enseñado, y de ahí pasamos al desánimo y la desesperanza, vergüenza, culpa y pensamientos de suicidio. El impulso de vida entra en juego, es una cuestión de supervivencia que debería poder activarse voluntariamente pero no lo hace, por que en este mundo se nos enseña a separarnos de nuestra parte más intuitiva y a buscar fuera lo que ya tenemos. Nos agotamos en un intento de salir de una ciénaga en la cual más nos metemos, cuanto más intentamos salir de ella. Y al final quedamos extenuados, en el borde sin poder movernos. Bloqueo.
Necesitan una profunda compañía silenciosa, una presencia en cada movimiento por pequeño que sea, un respeto profundo a su sufrimiento para que pueda ser atravesado con amabilidad. No necesitan que intentemos hacerles cambiar, o estar de otra manera. Tampoco van a poder responder a decisiones o acciones, por más bien intencionadas que sean. Primero necesitan reaccionar internamente y eso no se puede forzar sino acompañar (es una experiencia).No los tratamos como víctimas, tan solo validamos su experiencia, que ya han intentado enmascarar "por que los demás esperan algo", no necesito que enmascares tu experiencia, yo no tengo miedo ni prisa.
Solo cuando nos sumergimos en la profundidad de la negrura, cuando ni tu ni yo pretendemos interponernos terminamos encontrándonos en un espacio compartido donde no hay necesidad, ni carencia, tampoco expectativas, nos encontramos ante una pantalla en blanco que nos aporta bienestar y que podemos empezar a colorear como más necesitamos. Todo se envuelve en un halo de amabilidad, y aceptación, un espacio tranquilo. Necesitábamos parar, dejar intentar estar en otro estado. Solo así lo podemos aceptar, respetar y atravesar. Necesitamos parar para darnos cuenta de que si lo hacemos todo se nos caerá encima,y es cierto. Aunque lo que se nos cae realmente es todo ese conjunto artificial que nos hemos construido intentando escapar de lo que realmente sentimos, de quien realmente somos.
Hay una sensación de inmensidad en este aparente pequeño espacio, en que ya nos habíamos encontrado.

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